Marcas Negras en la era de la transparencia- Tema 6
- Mariam Godoy Conde
- 17 ene 2022
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 21 ene 2022
Un valor para las empresas hasta nuestros días ha sido la discreción o la confidencialidad. Hoy en día se hacen estrategias para que los grupos de interés puedan ver la transparencia de la empresa. Tienen como objetivos tranquilizar, despejar dudas o ser confiables. Aun así, las empresas saben mucho más de las marcas que sus consumidores, por lo tanto, los consumidores desean más información acerca de las empresas para sus decisiones de compra. La transparencia ha sido debida gracias a la revolución digital, ya que cada movimiento puede ser visto y así mostrar autenticidad.
Las perspectivas de estudio de la disciplina de la transparencia son variadas: la gestión de la cadena de suministro, la comunicación corporativa, las interacciones gobierno-marca o las alianzas estratégicas. Las definiciones sugieren que la transparencia abarca todas las relaciones de la empresa: asociación-clientes, sociedad interna, con proveedores y sociedad externa. Es esencial para el éxito de las fusiones y joint ventures; está relacionada con la confianza del consumidor de manera positiva.
Tiene que ver con la divulgación de la información clara y comprensible, precisa, exacta y oportuna. Las dos dimensiones de la transparencia son: objetividad de la información y la percepción de la misma.
Cuando el mundo empresarial o el político se erigen en defensores a ultranza de la transparencia, conviene ser cautos. La transparencia empresarial suele ser una verdad a medias en vez de una verdad pura, es decir, sólo cuentan lo que interesa, buscando un rédito estratégico. La apuesta por la transparencia de la información para que genere valor sostenible a la empresa en el contexto actual y futuro ha de ser sincera y honesta.
Entender la empresa como un sistema abierto supone asumir que interacciona con su entorno. Una empresa no deja de ser una entidad que se desarrolla perfeccionando mecanismos de feedback, que le permiten: identificar y entender el entorno, percatarse de los cambios que se producen en un seno y conseguir realizar los ajustes necesarios que le procuren la supervivencia.
Nuestras decisiones están basadas en la intuición y el instinto. Los consumidores adoptan decisiones de acuerdo con un complejo y contradictorio código interno compuesto por elementos racionales y emocionales. Sabemos que el mecanismo de compra consiste en renunciar a una posibilidad abstracta para acceder a una probabilidad concreta (se trata de un modelo de optimización psicológica).
La interacción con el entorno es primordial para la viabilidad y supervivencia de la empresa; por lo tanto, los empresarios intentarán con todos los medios a su alcance comprender y
modificar en lo posible el entorno donde operan. Es crucial reducir la incertidumbre y, en consecuencia, se buscan nuevas oportunidades en entornos con escasa fuerza competitiva.
El proceso de construcción de una marca es la consecuencia lógica de la identidad de la organización. La identidad abarca el ser y el hacer de la compañía. En los entornos en donde actualmente se desenvuelven las empresas, las marcas tendrán que ser el faro que guíe a los consumidores. Sin embargo, ninguna empresa subsiste en el vacío y todas ellas deben pagar un precio por su actividad o incluso por su mera existencia. Para cualquier consumidor, la adquisición de un producto es el resultado de una previa selección, entre productos similares con precios y calidades similares. La marca se ha integrado en el universo de la comunicación y es para el consumidor seña de identidad, un símbolo que transciende al propio producto. Como el fin último de la marca es crear conocimiento y notoriedad, hay que dotarla en primer lugar de personalidad, lo cual supedita la comunicación a esa personalidad que se ha construido previamente.
Los 7 principios de la reputación de una marca son:
1. Características de empresa son tan importantes como marca del producto.
2. Reputación ofrece una garantía de calidad.
3. Cualquier desconexión entre reputación de marca y producto provoca una dura reacción.
4. Productos liberan el debate, seguidos muy de cerca por la reputación.
5. Consumidores crean la reputación de forma instantánea.
6. Reputación corporativa contribuye al valor de mercado de la compañía.
7. Para consumidores, reputación es más importante que los ingresos.
La reputación es el fundamento de la confianza y la credibilidad. En comunicación, la confianza se estructura en torno a cinco componentes: competencia percibida (grado de experiencia técnica atribuida a un mensaje o a una fuente), objetividad (carencia de prejuicios percibidos en la información), imparcialidad (conocimiento y adecuada representación de todos los POV relevantes), consistencia (previsibilidad de argumentos y comportamiento basada en experiencias pasadas y previos esfuerzos de comunicación) y fe (percepción de buena voluntad en la elaboración de la información).
Podemos saber más a cerca de la transparencia de las marcas de maquillaje en https://verdesdigitales.com/2017/04/04/greenwashing-transparencia-vs-maquillaje/

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